lunes, 21 de marzo de 2011

Lucky I'm in love with my best friend.

Había pensado en escribirte algo bonito por ser el día que es, pero me has dejado sin palabras. ¿No te vale con ser perfecto en todo, qué también tienes que quitarme las palabras, a mi, que son mi único instrumento? A pesar de todo, te perdono. Por ser como eres. Por dármelo todo y a la vez no darme nada. Por ponerme los pies en la tierra pero estar conmigo en las nubes. Por cada beso, cada abrazo, cada sonrisa, por cada enfurruñamiento. Por todas esas miradas que me dan escalofrios. Y por el verde. Si, por el verde. Porque nunca nadie antes había apreciado al verde tanto como lo haces tú, porque nadie le había escrito un texto tan bonito al color verde, y ¡vaya si se lo merece! Eres todo y mucho más para mi.
Y hay veces que aún me digo a mi misma que fui una tonta, por no darme cuenta antes. Pero luego reacciono y digo ¡mejor así, idiota! Mejor que todo ocurriese ese día veintiuno, otro veintiuno, pero no por ello un veintiuno menos especial. Y, como no, con una función. Una función.
-¿Qué es un punto de inflexión, Cecilia?
Nunca se me olvidará esa pregunta. Y los nervios que tenias por que todo saliera bien. Y ahora, dos meses mas tarde y con un boli de ositos me das el último beso en tu portal y hasta mañana. Mañana. Qué bien suena.
Como dije al principio, no iba a poder escribirte nada mejor porque me has robado las palabras, igual que los besos, al despedirte. Asi que espero que te valga con esto, aunque sea poco.



Te quiero muchísimo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Die religion... Sie ist das opium des volkes.

Es un tema complicado este de la religión, y con posturas muy dispares e incluso radicales. Existen innumerables creencias en el mundo que sirven como apoyo al pueblo. ¿El punto común? Un ente superpoderoso que lo controla todo y que puede proporcionarnos la salvación. Los distintos credos religiosos también tienen un origen común. Cuando los seres humanos no podían explicar algún fenómeno o acontecimiento lo atribuian a una fuerza exterior a ellos mismos, a la que llamaban Dios. Muchas de estas han desaparecido. ¿Acaso no es tan válida la religión griega o romana, con sus dioses olímpicos como la cristiana actual? La religión vive en los cuidadanos, en las personas. Si una población con una fe determinada muere, sus divinidades mueren con ella. Por otro lado, la ciencia y sus avances han conseguido explicar la mayoria de los fenómenos inexplicables en la Edad Media. Hemos pasado del creacionismo a la teoria de la evolución de Darwin y, desgraciadamente, los argumentos de la fe caen poco a poco por su propio peso.
Marx dijo una frase que ha pasado a la historia: "La religión es el opio del pueblo". Por eso todos los que creemos deberiamos preguntarnos, ¿es verdad, o es un simple montaje que ya ha perdido todos sus argumentos y ni se tiene en pie? Ciertamente, solo lo sabremos al final, pero ya será demasiado tarde.

jueves, 10 de marzo de 2011

Las amarguras no son amargas.

En el Bulevar de los Sueños Rotos, vive una dama de poncho rojo, pelo de plata y carne morena. Siente la luna sentada en su balcón los días de diario, sabiendo que no va a poder dormir y sonríe porque, en ese mismo instante, están mirando la misma estrella. Su joven piel brilla levemente y cuando alguno pasa bajo la ventana intentando llamar su atención, no consiguen ni una mísera mirada de reojo. Para ella, los lunes son de fiesta y los sábados de luto. Podría decirse que lo único que consigue que los domingos no la hagan fallecer de puro tedio es poder recordar sus gestos al cerrar fuertemente los ojos.

Se levanta de su silla y vuelve a intentar descansar sobre la cama, junto a los besos que él se ha llevado a la mitad.

viernes, 18 de febrero de 2011

You felt as if you'd just woke up.

Se asomó a la ventana, aún descalza y en ropa interior, mientras se ponía los pendientes.
-¿Qué haces? -dijo él mirandola.
-Nada. Miro por la ventana, -contestó sin volverse.
-Quítate, que te van a ver.
La agarró de la mano y la atrajo hacia si. La retuvo entre sus brazos y la besó en la frente.
-Te quiero, -dijo ella entre susurros.
Como única respuesta él la abrazó más fuerte y la beso de nuevo, ahora en los labios. Un beso que la dejó sin aliento.

sábado, 5 de febrero de 2011

Life worth it.

Te levantas todas las mañanas. Te arreglas y vas al colegio. Vuelves a casa. Comida. Estudio. Cena. A dormir. Y a la mañana siguiente todo se repite. ¿Qué sentido tiene vivir, entonces? Rutina. Sin que nada cambie.
Son, en realidad, las pequeñas cosas de la vida los que hacen que merezca la pena. Madrugar un lunes para ver a tus amigos en el colegio. Porque cuando te levantas pronto los días duran más, y tienes más tiempo para disfrutarlos. Comerte un helado con tu mejor amiga en verano, sentadas en un banco. Dormir abrazado a la persona a la que quieres. Sentarte a leer en la hierba. Las pequeñas cosas son las más importantes.

Y sin tu vida, no las podrías tener, nunca.

jueves, 20 de enero de 2011

¿Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar?

-¿Y qué era?
-Sus pecas.
-¿Sus pecas?
-Si. Sus pecas y su melena rubia.
-¿Eso que ha hacía tan especial?
-Efectivamente. Cuando la conocí tenía el pelo corto. Y se peinaba a lo garçon.
-¿Dónde la conociste?
-En Paris, la primavera pasada. Yo iba a coger el último tren en la Gare de Austerlitz y apareció derrepente.
-¿Francesa?
-Madrileña. Es más, enamorada de Madrid.
-Vaya. Y, ¿qué pasó?
-Quiso enseñarme a besar.
-¿En serio?
-Eso decía ella- contestó soltando una carcajada.
-Y, ¿entonces?
-Dicen que fui yo el primero en olvidar. Pero ahora...
-¿Ahora?
-Ahora la necesito.
-Te has dado cuenta tarde, ¿verdad?
-Era perfecta. Perfecta queda corto. La echo de menos. Sus labios, sus caricias. Ella.
-¿Y qué piensas hacer?
-Nada, supongo. Acabé por entender que no debemos tratar de volver al lugar en el que fuimos felices.
-¿Por qué?
-No se puede vivir la misma felicidad dos veces seguidas.
-¿Llegaste a vivirla?
-No.
-Y, ¿por qué fue?
-Cobardía supongo.
-Sal ahora mismo de esta habitación, coge el primer tren a Madrid y dile a la cara que no puedes vivir sin ella.

sábado, 8 de enero de 2011

Why you don’t make me feel like I’m the only girl in the world?

No te entiendo. De verdad, no te entiendo.

Me levanto, me visto y me despido de mi osito de peluche. Le doy los buenos días a mi pequeño Principe, me hago una tostada y salgo de casa. Gorro, bufanda, guantes y por supuesto, bolso al hombro. Mejor que bolso, cartera, que caben más cosas.
Voy hacia tu casa. Salto entre los charcos sin cuidado. Sonrio al ver pasar un conocido. Que más dará. Me paro en tu portal. No llamo; instinto de supervivencia, supongo. Deslizo las manos entre los hierros de la verja. Me doy la vuelta y vuelvo a mi casa. ¿Perder el tiempo? ¿Para qué? ¿Por qué?






Por ti.